Reconciliación con las matemáticas

 

En ocasiones el desinterés, la hostilidad y hasta el miedo de los chicos frente a las matemáticas la perciben de los padres, ya que una actitud negativa del círculo cercano del estudiante ante la materia puede afectar su rendimiento. Si la familia percibe la materia como cualquier otra o como un juego podría mejorar la actitud del estudiante.

 

Las matemáticas me hicieron sufrir una buena temporada en mi vida, luego de dos cursos en la universidad pensé que jamás me volvería a topar con aquellas "inservibles" ecuaciones. Pero la vida siempre te enseña como menos lo esperas. Al ser mamá de dos pequeños el estudio de las  matemáticas  reapareció en mi acontecer diario y decidí reconciliarme y dejar de hablar mal de ellas cuando observé que mi hijo empezó a tener los mismos síntomas de dificultad matemática que yo en otrora. La frustración en su carita al ver el examen con nota roja me llevó a animarlo a la superación de esta dificultad, sin la necesidad de condenar o culpar al sistema educativo.

 

Seguro que a muchas mamás INperfectas sus hijos le han preguntado ¿para qué michi me sirven las matemáticas si hay calculadora?... hay miles de respuestas inteligentes para esta pregunta, cuando me tocó responderla a mí reflexioné un poco de cómo las matemáticas me han ayudado a mi personalmente, siendo yo el peor ejemplo para hablar de matemáticas y su utilidad en la vida... no quería dar la típica respuesta de "para que sepas cuantos años tienes, cuanto pesas , etc";  entonces me tomé unos minutos más e inhalando primero le respondí: "Hijito sin darte cuenta las matemáticas van haciendo neuroconexiones que hacen tu cerebro más apto para diversas situaciones en la vida y amplían tu cultura general sacándote de la ignorancia con solamente el hecho de saber qué es una ecuación y que existe el libro de Baldor... su efecto en el cerebro es a largo plazo"... tal vez mi respuesta fue patética pero creo que fue lo más sensato que pude decir. 

 

Hasta ahora existen algunas asperezas respecto a la actitud de las matemáticas con mi hijo ya adolescente, pero hasta ahora, gracias al universo y al profesor particular,  nunca ha desaprobado el curso y eso es ¡todo un éxito sin precedentes!

 

Les comparto una poesía que le dediqué a mi hijo cuando tenía alrededor de 9 o 10 años

 

 

 

Reto a las matemáticas

 

Las malvadas matemáticas han causado estrago en mi vida

Recuerdo empezó todo siendo un juego facilito

Contando uno, dos, tres con mis pequeños deditos

Enumerando los días 7 días de la semana,

Los 7 colores del arcoíris

Los 7 enanos de Blanca nieves.

 

La suma era tan fácil cuando era de dos cifras,

Pero con cada grado que pasa

Todo se me complica

Y es que el problema empieza cuando todo se multiplica

Las sumas son ya de cuatro, de cinco y de seis cifras

Y mi pobre cabecita sufre y se mortifica.

 

Es que ya no me alcanzan los dedos  

Y entre tantas propiedades mis energías se restan

El cuaderno cuadriculado se desmorona por completo

Pero ya sé que en la vida todo tiene su reto.

 

Malvadas matemáticas no se saldrán con la suya

Ya verán cómo les gano y que todo bien resulta

No usaré calculadora y tampoco haré trampa

 

Venceré todos los retos y  ya verán lo que pasa

Con la práctica y esmero

Conseguiré lo que quiero

Pasaré al próximo grado con la cabeza alta

Dejando de una vez al fin con la mate todas las cuentas claras.

 Foto: Wix 

 

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June 25, 2019

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